23 abr. 2010

FELIZ DIA INTERNACIONAL DEL LIBRO

Libros,Rosas y Recuerdos

Me preguntaba cuanto tiempo llevaba andando sin sentido por las calles de la pequeña ciudad,sin pensar en absolutamente nada,mirando sin mirar,oyendo sin realmente oír nada que no fuera el silencio de mi mente. Suponía que aquellos que me vieran desde fuera pensarían que o bien estaba perdida o bien me había perdido yo misma,en los dos casos se equivocarían. Era algo extraño pero aquel silencio mental,me reconfortaba y podía olvidarme de todas las cosas que en aquellos momentos me preocupaban. Es una sensación o un estado,no se bien como clasificarlo,difícil de explicar. Supongo que si tuviera que explicárselo a alguien le diría que es una especie...de vacaciones en el cual mi mente abandona mi cuerpo.

Había acabado en el mismo lugar de siempre,el parque mas antiguo que se encontraba en medio del gran bosque de edificios,unos de los pocos lugares en el cual la naturaleza y la belleza dejan paso a recuerdos infantiles y antiguos amores. Respire hondo dejando que aquel puro aire llenara mis pulmones y los recuerdos me inundaran. Me adentre entre sus centenares de caminos entre arbustos y arboles hasta llegar al lugar mas recóndito en el que de vez en cuando se veía algunas personas mayores hablando de los recuerdos que aquel lugar les traía. El palomar se alzaba en un lateral de aquel pequeño lugar de escasas dimensiones,un único banco se encontraba ya ocupado y aquel pequeño echo me apeno apenas unos segundos. Una tímida sonrisa apareció en mis labios ante la tierna escena que presenciaban mis ojos,intentando no llamar la atención de aquella pareja me coloque al lado del palomar observando la escena. Una parte de mi me decía que me marchara devolviendole de nuevo la intimidad pero me traía tantos recuerdos que me quede allí en silencio.

 -La gente de hoy en día vive la vida demasiado deprisa,sin disfrutar de los pequeños placeres de la vida.-miro a su nieta con una dulce sonrisa mientras abría una bolsa de papel que tenia en el regazo- Yo quiero enseñarte esos pequeños placeres y que aprendas a disfrutar de ellos.

De la bolsa saco un grueso libro que le tendió a su pequeña nieta,esta sorprendida al principio cogió el libro agradeciéndoselo al anciano con una sonrisa y un tierno beso en la mejilla.

-Te lo agradezco abuelo. No me gusta mucho leer pero haré una excepción porque me lo has regalado tu.

El anciano se rió ante las palabras de la niña y le revolvió el pelo. Esta se levanto precipitadamente y yo me escondí asustada ante la perspectiva de ser descubierta. Cogió una pequeña rosa de un rosal,corrió de vuelta al lado de su abuelo y se la coloco en el bolsillo de la camisa.


- ¿Que te parece si lo leemos los dos juntos?

La niña asintió rápidamente y le entrego el libro abierto a su abuelo. Así comenzó la lectura en aquel lugar alejado del escandaloso ruido de la vida en la ciudad. Desaparecí de aquel allí devolviendole la intimidad al abuelo y la nieta. Volvía a mi casa alegre por la escena que acababa de presenciar,me habían traído recuerdos de mis paseos con mi abuelo y decidí que lo que quedaba de tarde la pasaría con el y de alguna manera recuperaríamos nuestros momentos.

Si has llegado hasta aquí GRACIAS POR LEERLO y espero que os haya gustado este minirelato de mi propia cosecha. Ya se que no sirvo de escritora pero quería compartir esto con vosotros en el día de los internacional de los libros


Saludos,Ani.

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